Tecnología robótica para construir estacionamientos, una solución para agilizar el tráfico vehicular

La vida en las grandes ciudades plantea retos proporcionales a su dimensión en todos los aspectos y uno de ellos es, sin duda, la optimización del espacio urbano no sólo en lo que se refiere a la construcción y distribución de comercios, centros educativos, hospitales o complejos habitacionales, sino también en lo relacionado con el diseño y uso de las vialidades. En este último punto, tiene cabida reflexionar acerca de la manera en que la circulación vehicular se ve afectada de forma positiva o negativa por la actividad contraria; es decir, el aparcamiento de los autos. Este es, precisamente, uno de los asuntos de los que se ocupa el contratista mexicano Daniel Madariaga, tanto desde la investigación urbanística como desde el desarrollo de proyectos en los que la tecnología robótica juega un papel crucial.

Para Madariaga, quien ha sido impulsor de la construcción de un mayor número de estacionamientos en la ciudad, la inversión en tecnología robótica llevada a estos espacios es un beneficio adicional que puede mejorar radicalmente la experiencia de circular por las principales avenidas de la urbe.

La aplicación de nuevas tecnologías como solución de movilidad, afirma Daniel Madariaga.

“Hacer más estacionamientos en la ciudad, liberará los espacios que ocupan los coches al estacionarse en la vía pública, por lo cual sería equivalente a construir uno o dos carriles más de vialidad en aquellas ubicaciones en donde hay mayor congestión”, declaró durante una entrevista para un importante medio nacional.

Por otra parte, en cuanto a la aplicación de la tecnología robótica en este rubro, la apuesta del experto encuentra fundamentos poderosos en las ventajas de los sistemas de aparcamiento robotizados:

 

  • Seguridad personal patrimonial: garantizan la protección para el usuario y su vehículo.

 

  • Prevención de accidentes automovilísticos como resultado del despeje de las vialidades.

 

  • Creación de fuentes de empleo formales

 

  • Disminución de congestionamientos en las principales vías de circulación: en México, se estima que el promedio de duración de un “embotellamiento” oscila entre los 44 y 50 minutos.

 

  • Reducción del daño ambiental: puesto que el vehículo es llevado hasta el lugar que le corresponde mediante un sistema automático que permite su transportación estando el motor apagado, las emisiones contaminantes se reducen de manera significativa.

 

  • Simplificación de las maniobras para aparcar y mejor aprovechamiento del espacio disponible.

 

  • Reducción en los tiempos de entrada y salida de los coches: una excelente noticia para los habitantes de las grandes ciudades que a causa del tráfico han hecho de la prisa una característica de su estilo de vida.

 Hechas estas consideraciones, todo parece indicar que, cuanto mayor sea la necesidad de optimizar la circulación en los grandes centros urbanos, mayor será la de valorar cómo el diseño de espacios de aparcamiento inteligentes puede contribuir a la consecución de dicho propósito.

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